Llevo dándole vueltas toda la tarde y la verdad es que no me puedo sacar esta frase de la cabeza, y es por ello que me gustaría desahogarme un poco escribiendo aquí lo que siento en estos momentos. Y es que hoy, más que nunca, siento que esta frase me preneta y la estoy viviendo en mis carnes. Y además, creo que debo y puedo justificarla, no por mi, si no por el alumnado. Y es que siento que a veces nos dejamos llevar por el absurdo del papel, el absurdo de la rutina, las leyes, los miedos y el que dirán. Llevo dias pensando que puedo hacer, y como lo podemos poner en práctica para ayudar a un alumno de 5º de mi cole, el cual tiene paralisis cerebral. Su situación es la siguiente: Autonomía = CERO. Comunicación = REGULAR. Conocimientos = BIEN. Actitud = ESPECTACULAR. Sociabilización = IMPRESIONANTE. Pero ahora viene el problema, en quinto se empiezan a hacer más complicadas la resolución de determinados contenidos solo con la cabeza, con lo que está empezando a tener Continuar leyendo...







