En tiempos complicados, por no decir jodidos, no puedo evitar recordar y releer un fragmento de Martin Luther King y tratar de adaptarlo a uno mismo. Me permito el lujo de compartir con vosotros algo que siento y que me revienta. No es fácil levantar la cabeza y sonreir ante semejantes atrocidades que se cometen bajo la premisa de querer lo mejor para los demás, simplemente porque no es cierto. No es sencillo seguir moviéndose y seguir luchando por algo que ves que se desmorona poco a poco y con la sensación de que nada se puede hacer. No es fácil ver como la gente de tu alrededor poco a poco va cayendo el desánimo viendo las esperanzas y la ilusión truncada por unos cuantos. No es fácil ver como la posible lucha que vislumbras coge el camino contrario que quizás pueda joder a más gente de lo que pueda beneficiar en si. No es fácil no saber que hacer, como actuar, que decir, como pensar, que hacer. Pero no podemos quedarnos en la desilusión, en el dolor y en la Continuar leyendo...











