“Puedes acampar tranquilamente si lo que quieres es comprar una entrada para un concierto o para un partido de futbol, pero no lo podrás hacer si lo que quieras es acampar pacíficamente en señal de propesta por la situación en la que nos encontramos”.
Y más indignado todavía después de ver como se llenan la boca desde el ministerio del interior para justificar sus actuaciones policiales ante el movimiento aquí:
“El secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, ha asegurado este martes que las Fuerzas de Seguridad del Estado (FSE), tienen que garantizar el orden público y están obligadas a intervenir si el derecho a la manifestación y a la libertad de expresión no se produce dentro de los cauces legales.“
Parecía que lo nunca iba a llegar, ha llegado, el momento en el que la gente no puede más y decide a alzar la voz ante la situación en la que nos encontramos, y es por ello, que hoy más que nunca, debemos recordar unas palabras:
«Primero te ignoran. Luego se ríen de ti. Después te atacan. Entonces ganas» Gandhi
Algo está cambiando en nuestra sociedad, algo nos está diciendo que el rumbo del mundo en el que vivimos empieza a cambiar. Estamos ante una situación insostenible que tan solo tiene una salida, el cambio y la lucha por el cambio. Un cambio capaz de hacer presente a los cientos, miles y millones de personas que a diario son vulnerados sus derechos, personas que son ignoradas y olvidadas, personas que son maltratadas hasta la saciedad.
¿Piensas que el mundo en el que vives es justo? ¿Piensas que puede cambiar? ¿Piensas que debe cambiar? Lo primero que debemos plantearnos, es que si esto sucede, nuestro nivel de “bienestar” se verá abofeteado. ¿Estás dispuesto a perder nivel de vida para que otros que están mucho peor que tú puedan mejorarla mínimamente? Y es que realmente debemos estar convencidos que lo que estamos haciendo con este mundo no son culpables unos cuantos si no que todos y cada uno estamos interviniendo en él, todos somos culpables de que la situación mundial solo les sirva a unos cuantos.
No luchemos por nuestros derechos, luchemos por los derechos de todos y cada uno de los que habitamos este mundo. La revolución pacífica está en nuestras manos, podemos formar parte de la revolución capaz de cambiar el mundo, pero solo si recordamos cada dia, que cada uno de nosotros somos parte imprescindible en esa revolución.
Dejarme que os cuente como cambiaremos el mundo hablando de átomos, eso si, poco profundo que no soy ni físico ni químico pero creo que de algo me acuerdo de cuando fuí al instituto…
“Nosotros somos como los átomos de una molécula, átomos en busca de una llama que los caliente. Cuando los átomos son calentados, estos empiezan a moverse y agitarse, contagiando ese movimiento a los que se encuentran alrededor. Poco a poco ese movimiento se va extendiendo hasta llegar a generar fracturas en la forma de la molécula, produciendo el cambio”
La clave, está en nuestra llama, no olvides cual es tu llama, búscala, y la mejor forma de buscarla, está mirando a los ojos a quien más te necesita, a quién cada dia reclama ser escuchado, valorado y protegido. Tu tienes la posibilidad de dejarte calentar por la llama y formar parte del cambio. ¿No tienes una llama? Búscala, además, te ayudará a ser más feliz, porque sólo entonces tu vida tendrá sentido, te olvidarás de ti, para darte a los demás.
#DemocraciaRealYa #AcampadaSOL Todos ellos han encontrado y están avivando su llama… ¿Te animas?





